Eclipse


El fuego de los mares soplará
tras el polvo de mis pasos.
Una lágrima iracunda
huirá de mi sonrisa.
Cien latidos por babor
bombearán cien salvas
en honor de los vestigios
del valiente que no fui.
Pavesa, gota, brisa, grano;
espadas que atravesarán
la esperanza al microscopio.
Manecillas que se detendrán
cuando el sol
de mi pecho
se esconda en
un eclipse
permanente,
permanente,
permanente,
permanente,
permanente…

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