Año nuevo

En torno al fuego
las tripas llenas eructan deseos impostados
y perdones con lentejuelas
mientras las manos vestidas de callos
intercambian las manchas que la vida
impregnó en las arrugas de sus huesos
Cada chimenea perpetra un villancico
mientras las manos vestidas de callos
se abrigan
con guantes decapitados
Llegan olores variopintos
bailes de ingredientes
que nadie intenta en todo el año
mientras las manos vestidas de callos
desmigajan el mismo
mendrugo de hambre
¡Feliz año nuevo!
gritan las nubes que peinan el suelo
mientras las manos vestidas de callo
recogen sus vómitos de bronce y oro
Es una lluvia anual
que caduca
con el primer sol de enero.

Navidad

Las luces luchan por ver
quién es la que más brilla
así muera la última córnea del planeta
Los bolsillos se llenan de deudas
los altillos se vacían de mesura
Afuera es de noche
adentro es de día, día artificial
El conejo ya no brinca
sus restos chapotean
en salsa de ajo
sitiados por el último batallón de papas fritas
y al acecho
varias copas de cava de Hacendado
a medio escupir
El suelo se viste con alfombras de papel arrugado
sus colores vistosos
crujen con cada pisada
Hay risas sinceras que emanan inocencia por los cráteres
Hay risas de rimen que ocultan las arrugas del día a día
Hay risas que retienen el puño lejos de la mesa
Cincuenta semanas ahorrando alegrías
metiendo cada sonrisa, cada esperanza en la hucha
para malgastar sus escuálidos intereses
en compañías deficitarias
¿Lo hemos hecho bien?
nos preguntaremos las siguientes cincuenta semanas
mientras seguimos ahorrando cada breve risa
para reír con más ganas que nadie
en la próxima navidad.